Sólo tú y yo sabemos la verdad de este mundo
que dia a dia robamos a la muerte,
que erigimos de nada tan sólo con palabras
humo
ceniza de un beso olvidado en tu frente.
Sólo tú y yo sabemos
fábulas como flautas
silencios como hormigas más o menos sonoras
y eso que se edifica lentamente en tus ojos
detrás de la vitrina o cristal de una lágrima
ese beso o latido
esa sonrisa o llama
de tener a la vida en la flor de los labios.