viernes, 20 de octubre de 2006
MIentras yo te besaba
te dormiste en mis brazos.
No lo olvidaré nunca.
Asomaban tus dientes
entre los labios: fríos, distantes, otros.
Ya te habías alejado...

Debajo de mi cuerpo seguía el tuyo,
y tu boca debajo de mi boca.
Pero tú navegabas
por mares silenciosos en los que yo no estaba.
Inmóvil y en silencio
nadabas alejándote
acaso para siempre...

Te abandoné en la orilla de tus sueños.
Con mi carne aún hambrienta
volví a mi sitio:
también yo mío ya, distante y otro.
Recuperé el disfraz sobre la arena.
Adiós, te dije,
y entré en mi propio sueño
en el que tú no habitas.
¿No lo habitas? Si mi sueño eres tú.
Publicado por jucar2 @ 12:03  | Gala, Antonio
Comentarios (0)
Comentarios