viernes, 20 de octubre de 2006
Tu aroma me persigue.
¿Qué le explico al alma
cuando la sangre
se nos va en urgencias?
Cómo le digo
que no está bien
ni es bueno,
a esta altura,
permitirse sentir.
¡Como si fuera fácil
poner bridas al fuego,
frenar el mar
o acallar los truenos!
En este punto, pues,
alma querida
que moviste todos los resortes,
calla.
Calla.
No pongas en mi boca
palabras de locura.
La pluma, silenciosa,
trasuntará la angustia.
Tu y yo, alma, sabremos el secreto.
Ni siquiera él compartirá la bruma,
ni conocerá nunca
la medida justa
del dolor de querer, con toda el alma.
Sin respuesta, sin luz,
sin esperanza.
Publicado por jucar2 @ 11:51  | Tenebaum, Rosa
Comentarios (1)
Comentarios
Publicado por Invitado
jueves, 24 de mayo de 2007 | 23:34
Es hermoso ese poema Rosa! Quiero denunciar que en un sitio están usando tu poema como propio.
Si querés conversar sobre este asunto te dejo mi email:
aclis@fibertel.com.ar
Acá está ellink del plagio:
http://mx.geocities.com/gepa_poetas/tuaroma.htm
Un abrazo
Sonia Lores